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martes, 17 de abril de 2018

Manipulando la música

En una de mis primeras entradas en el blog, os comenté que en el cole en el que trabajo este curso todos los alumnos tocan el piano.
Allí quedó la cosa, ya que no he vuelto a escribir sobre ello, pero hoy retomo el hilo y os explico cómo desarrollo un proyecto tan ambicioso en tan solo dos horas lectivas a la semana. Además, no quiero dejar de lado la innovación que tanto me gusta, así que creo materiales como los que os dejo para que os descarguéis al final de la entrada. Allá vamos!


En Yago School todos los alumnos tocan el piano. Todos. Podéis pensar que tenemos de horas de música las mismas que tienen de mates o inglés, pero no (ya quisiera yo): tenemos solo dos horas, como en la mayor parte de centros educativos. Teniendo en cuenta que vengo de la enseñanza musical en conservatorio, donde los niños han pasado una evaluación inicial que clasifica a los más aptos y donde de por sí van a ir niños que realmente estén interesados en el aprendizaje del instrumento, enfrentarme a la enseñanza a grupos (algunos de veintidós niños) en los que todos deben tocar el piano fue todo un reto.

Alumno de la ESO
Primeramente, os cuento sobre las instalaciones, ya que es obvio que esa parte es fundamental. En mi aula, disponemos de catorce pianos digitales, cada uno con su auricular (algunos con dos), por lo que se permite el estudio simultáneo de todos los alumnos. Algunos comparten instrumento, y de ahí el disponer de un par de auriculares.
Cuando los grupos son numerosos o por distintas razones considero que es interesante el trabajo por separado, planteo trabajo por talleres. Esta dinámica les encanta, porque hace que en la misma sesión repasen distintos contenidos. Cuando hacemos talleres, lo planteo de la siguiente manera: un grupo toca el piano (así no necesitan compartirlos) y otro grupo repasa teoría, pero lo más interesante es
cómo la repasan: con juegos como el dominó musical o la creación de música usando tarjetas y distintos compases. Se lo pasan tan bien que les cuesta ver que realmente están trabajando la teoría que tan tediosa se les hace. En otras ocasiones, unos tocan el piano y otros preparan repertorio sencillo con instrumental Orff. Después rotan los equipos y pasan a hacer la actividad contraria, practicando todos todo.

Creación de música con tarjetas
Como veis, son clases dinámicas y motivadoras, en las que no paramos ni un momento, porque cuando se dispone de tan poco tiempo, hay que amortizarlo al máximo. Además, de esta manera trabajamos el piano, por supuesto, desarrollamos la lectura rítmico-melódica con el instrumental Orf y aprendemos valores como la tolerancia, la solidaridad y el compromiso cuando tocamos en grupo. A la vez, al dejar a los alumnos que trabajen en distintos talleres, consigo que fomenten la autonomía y la responsabilidad, ya que se hacen cargo de realizar las actividades correctamente, ayudarse mutuamente y tratar los materiales con cuidado. Yo atiendo principalmente a los alumnos que se encuentran al piano, ya que en ellos surgen más dudas y necesitan un guía que les asesore en todo el 
proceso. Por otro lado, al ser menos pianistas en ese momento, puedo explicar algunas dudas comunes con las que se topan.

Analizando intervalos

Curiosamente, llevo observando todo el curso que la duda máxima está en la colocación inicial de las
manos; una vez tienen la referencia, les es más fácil continuar. Por ello, decidí crear un material que me pareció muy idóneo tanto para los más pequeños de cuarto de primaria, hasta mis grandullones de secundaria, porque a ellos también les gusta eso de pegar y despegar. Y es que de eso se trata: un material manipulativo, fácil de usar y que admite tantas variantes como imaginación o necesidad tengáis. Tanto es así, que me atrevería a decir que deberías tener este material para cada uno de
vuestros alumnos, no os arrepentiréis! A lo largo de toda la entrada podéis ver fotos del material.

Trabajo cooperativo
Se trata de una plantilla con dos pentagramas, plastificada, sobre la que he pegado Velcro para poder adherir todos aquellos materiales que quiera trabajar. Por ello, tengo las claves de sol y de fa, para que se habitúen a colocarlas en su correspondiente lugar; más Velcro en las líneas y espacios de ambos pentagramas sobre los que pegar las notas (redondas en este caso), y espacio en la zona superior para colocar números que, o bien indiquen un intervalo formado o que deben formar, o como digitación para colocar las manos sobre el teclado. Es decir, que el material podéis utilizarlo a
conveniencia, ya que podéis construir acordes, crear intervalos melódicos o armónicos, trabajarlo de manera individual o en grupo. Al piano o como herramienta para evaluar conocimientos, dejando atrás el formato examen en papel para dar paso a una enseñanza más vivida y aplicable.



La verdad es que es muy básico y sencillo, pero tan tan práctico que no se darán cuenta de cuánto aprenden a la par que se divierten. Como veis, los recursos manipulativos están al alcance de todas
las materias, y no por tener que enseñar algo tan formal como el piano, no podemos hacerlo de esta manera tan innovadora y divertida. Todo es cuestión de nuestro esfuerzo, compromiso, interés y ganas de que nuestros alumnos adquieran conocimientos con una sonrisa en la cara. Os animo a probarlo!

En este enlace os dejo el material que he empleado para que podáis descargároslo: es básico, sencillo y muy funcional, y podéis emplearlo de mil maneras distintas. Sólo tenéis que dejar la imaginación volar!

Hasta la próxima entrada!

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