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domingo, 6 de mayo de 2018

Música para "torpes"

Cuántas veces he pensado en lo que sufren las personas torpes;
sobre todo, los niños torpes. Y qué palabra más fea para calificar a una persona...Poco a poco, y principalmente prestando mucha atención, he ido entendiendo de dónde viene esa torpeza, qué la suele ocasionar, y cuánto la sufren los que la padecen. Bueno, ¿y esto qué tiene que ver con la asignatura de música? Seguid leyendo y veréis.


La torpeza, suele derivarse, en personas que no tengas afecciones concretas a nivel neuronal, a una falta de desarrollo motriz. Bien sea de motricidad fina o gruesa, o incluso ambas, suelen ser personas que por diversos motivos tengan esa facultad poco desarrollada. Hay niños con una caligrafía preciosa y trabajos súper ordenados que sin embargo son incapaces de saltar a pies juntos, hacer una voltereta o subirse a un columpio o similar. Otros en cambio, tienen sus cuadernos sucios, una caligrafía desordenada y acostumbran a tirar, normalmente sin querer, cosas al suelo, principalmente si se sienten observados. Sin embargo, son brillantes en cuanto a habilidades físicas se refiere. Todos conocemos a niños con estas características, bien sea entre nuestros alumnos como entre nuestros familiares y amigos. Algunos son niños, y otros no tanto.

Por regla general, suele esperarse que sea en la asignatura de educación física en la que los niños desarrollen sus habilidades motrices, principalmente las de motricidad gruesa. Y por supuesto que es así. Pero desde la clase de música podemos colaborar en gran medida en este propósito, e incluso trabajar en colaboración para ayudar a aquellos alumnos que lo precisen.

www.musiqueandoconmaria.com

Yo para tal fin lo tengo claro: empleo la pequeña percusión, es decir, el instrumental Orff. Me encanta. Hay tantas actividades para desarrollar como tu imaginación quiera, y normalmente los alumnos lo adoran. No importa la etapa en la que impartas: siempre será bienvenido. Como os explicaba en la entrada anterior, me gusta hacer juegos en los que empleo las claves o el metalófono, y es que es estupendo verles coordinarse: primero ellos consigo mismos, entendiendo cómo manejar el instrumento. Porque aunque nos parezca algo fácil, coger con destreza las claves o tocar con ambas manos a la vez los shackers es un mundo para algunos. Y si encima de coordinarse con uno mismo, hay que hacerlo también con el de al lado, y si el de enfrente toca un instrumento distinto y con otro ritmo, la cosa se complica y mucho.

Habitualmente, comienzo conociendo a mis alumnos haciendo percusión corporal. A veces me embarga la pena cuando veo el esfuerzo máximo que supone para algunos, y la frustración de ver cómo lo que para otros es un juego, para ellos se convierte en una dificultad inmensa. Pero no debemos desistir; todo se logra, tarde o temprano, en mayor o menor medida, pero debe seguirse
trabajando. Las actividades de percusión corporal que suelo hacer son de calentamiento (al comienzo de la clase) o de creatividad (con la sesión ya comenzada). La de calentamiento se realiza de pie, y en ella se distinguen pulsos impares en los que se golpea palmas y pecho para comenzar, y se van añadiendo partes del cuerpo para percutir. Se va saltando de un número de percusiones a otro, variando entre tres y nueve (o los que se quieran añadir). La percusión corporal de creatividad consiste en crear ritmos en los que cada uno incluye, en cuatro pulsos, las percusiones que quiere, golpeando cuerpo, suelo o lo que considere oportuno y esté al alcance de todos. Con las claves hago ruedas de improvisación, donde en una sesión non-stop, deben crear ritmos en cuatro pulsos y sobre la marcha, dejando volar la imaginación. Trabajamos en eco: uno toca y todos repiten, pero siempre en cuatro pulsos. Es increíble observar la mejoría que la mayoría experimenta, sintiendo el ritmo interno y creando cada vez ritmos más intrincados.

Como veis, tocar un instrumento musical puede ser una labor casi imposible para niños con una motricidad poco desarrollada o aquellos que tengan alguna deficiencia, pero la percusión Orff no requiere ese grado de especialización y es ideal para desarrollarla, tanto gruesa como fina- Por otro lado, convertir el grupo en una orquesta es un ejercicio ideal para trabajar valores y mejorar la convivencia.

No dejéis de utilizar estos instrumentos, y ayudad siempre al alumno que veais más "torpe": recordad que desde nuestra especialidad, podemos hacer mucho por ellos, siempre con calma y paciencia.

Y para que tengáis un repertorio de distintos niveles, os comparto unas partituras que yo utilizo en clase para trabajar la percusión, tanto corporal como Orff. En este enlace lo podéis descargar. Y si queréis un vídeo para ver cómo hago el calentamiento de percusión corporal, no tenéis más que dejarme un comentario y lo prepararé a lo largo de la semana.

¡Hasta la próxima entrada!

4 comentarios:

  1. hola, gracias por esta nota, por favor, subi el video. Saludos .

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    1. Vale! A lo largo de la semana lo subiré. Gracias por tu interés!

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  2. Hola! Muchas gracias por el material!

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