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jueves, 5 de abril de 2018

Clase de lengua...con contenidos de música!!!

Y seguimos en abril (¡que por fin deja de ser aguas mil!) preparando actividades para el día del libro. Hoy os presento una actividad preciosa que ya os anticipé días atrás, en la que el Departamento de Lengua Española de Yago School junto a la seño bloguera más dicharachera, estamos preparando.


Se trata de un poema de Rubén Darío, “A Margarita Debayle”, en el que participa todo el grupo recitando cada uno un verso. Es por tanto una lectura compartida y dramatizada, puesto que estamos trabajando la expresión oral y corporal, la entonación y el ritmo en el habla. Estos contenidos, junto al desarrollo memorístico que se produce cuando recitamos sin papel, nos permite trabajar en el aula un sinfín de destrezas fundamentales para la vida presente y futura de nuestros alumnos.
Hablar o recitar en público nos hace reflexionar sobre nuestro lenguaje corporal: cómo nos movemos, cómo respiramos, a quién miramos cuando hablamos. Los alumnos rara vez son conscientes de ello, y es paradójico ver cómo algunos de los estudiantes con calificaciones más altas, fallan cuando deben “mostrarse” ante un público. Conectar ideas y exponerlas de manera clara y ordenada, empleando un tono de voz y un lenguaje apropiado al contexto, constituyen la base de toda oratoria. En este caso, no son ellos los que deben conectar ideas, puesto que están recitando un texto ya creado, pero si deben entender qué leen y expresarlo adecuadamente. ¿Suena obvio, verdad? Pues os sorprendería saber el trabajo que les cuesta. Nuevamente, y como ya adelantaba en mi entrada sobre bookcrossing o la caza del libro, me parece fundamental hacer hincapié en la comprensión lectora, elemento básico para evitar el fracaso escolar. Cuando entienden lo que leen, pueden interpretarlo, argumentarlo; en definitiva, sentirlo. Y de eso se trata: de sentir lo que se recita.


Por otro lado, y muy acorde a mi especialidad de música, trabajamos el ritmo del discurso: que sea claro ante todo, ni tan rápido que no se entienda, ni tan lento que resulte tedioso. Deben sentir el pulso interno de las palabras y como éstas se encadenan unas con otras, agrupándose y creando células rítmicas que ayuden a la pronunciación y la comprensión, y cómo no, a expresar el mensaje implícito. Así mismo, trabajamos la entonación, lo que en música denominamos altura (como término relativo a los parámetros del sonido), lo que nos ayudará a expresar con acierto el significado de las palabras.
¿Curioso, verdad? ¿Habíais pensado alguna vez en trabajar aspectos musicales en clase de lengua? No olvidéis que la voz es nuestro instrumento musical, ¡así que todos podemos hacer música hasta cuando hablamos! Viva la transversalidad y los profes que trabajamos en cooperativo!

Y ya para acabar de hacer magia con el poema, los niños lo recitarán con una pieza de piano como acompañamiento. ¡Chulísimo! ¿Queréis saber cuál he elegido? “River flows in you” de Yiruma. ¡Me encanta!

Y como no puedo dejar de agradeceros todas las visitas que habéis hecho en estos poquitos días de vida que tiene el blog, aquí podéis encontrar el archivo con las partituras que toco de esta pieza.
¡Que lo disfrutéis!

"River flows in you"

Hasta la próxima entrada!

miércoles, 4 de abril de 2018

Bookcrossing en el cole o la caza del libro

Ya estamos en abril, y eso, entre otras cosas maravillosas como la primavera, las terracitas o la Feria de Abril, ¡quiere decir que estamos en el mes del libro! El 23 de abril, y en conmemoración del fallecimiento de Cervantes, Shakespeare y Garcilaso de la Vega, la UNESCO decidió, en el año 1926, dedicar un día tan simbólico para homenajear al libro y, por ende, a la figura del escritor.

Creo que no hay cole en el mundo que no prepare algo especial, con mayor o menor implicación,
para valorar y recordar a nuestros niños la importancia de la lectura. Las escuelas se llenan de libros, se recitan poemas, y se recuerdan a los autores más relevantes de la historia de la literatura.
En el Departamento de Lengua de Yago School también están preparando una serie de actividades que estoy segura serán fabulosas, a la altura del profesorado que las organiza. Además, os adelanto en primicia que el Departamento de Música colaborará de alguna que otra manera que seguro hará las delicias de nuestros alumnos. ¡Pero eso os lo contaré en otra entrada!

En esta ocasión quiero presentaros un recurso para fomentar la lectura en el aula, y que yo desarrollé el curso pasado en el colegio Balcón de Sevilla. Conseguí implementar de manera significativa el volumen de libros no solo leídos, sino también reflexionados y disfrutados, lo cual me parece aún más importante. Os cuento: ¿conocéis la propuesta que surgió hace unos años en EE.UU. en la que personas anónimas dejaban sus libros ya leídos en espacios públicos y a cambio podían tomar otros para leer? Más conocido como bookcrossing, esta iniciativa llegó a España con fuerza, y en las ciudades más importantes se organizaron grupos que desarrollaban esta propuesta. Digamos que es una biblioteca al aire libre, sin carnet ni estanterías.
Pues bien, tomando prestada esta idea, decidí llevarla a cabo en el cole, pero con ciertas modificaciones. "La caza del libro", así se llama la actividad, consiste en que cada alumno traiga un libro de casa, ya leído, para ser "cazado" por sus compañeros. Sin escribir su nombre para mantener el anonimato, deben envolverlo para mantener el factor sorpresa hasta el último momento, y una vez que llegue el día fijado y todos tengan su libro, saldremos al patio y en él cada uno esconderá (siempre en lugares accesibles) su ejemplar. Una vez estén todos los libros escondidos, saldrán a "cazar". Fácil, divertidísimo y súper motivador para los alumnos.
Libros traídos por los alumnos antes de ser envueltos
Para que no os quedéis con dudas logísticas, os doy unos tips para que os resulte sencilla la actividad, tanto en su planteamiento como en su desarrollo. Ahí van:
- anotad bien el nombre del alumno y el título del libro que trae. Cuando decidáis finalizar la actividad, cada uno recibirá de vuelta el libro de su propiedad.
- cuando cada uno tenga el libro "cazado", anotad a quién pertenece para saber quién lo tiene y así poder controlar las normas de buen uso, explicadas previamente al alumnado.
- insistid en la importancia de tratar bien el material: en este caso más que nunca, no hagas con el libro ajeno lo que no quieras que le hagan al tuyo.
- si tras la caza podéis darles un tiempo inmediato de lectura en el patio o en el aula, sería genial. Están motivadísimos y comienzan la lectura con mucho interés.
- es conveniente que, si disponéis de tiempo, el momento de esconder el libro sea individual. Esto es, todos pueden estar de espaldas, mientras uno dispone de medio minuto para esconder su libro, a los treinta segundos sale el siguiente, y así. La idea es que realmente juegue el azar y la sorpresa.
- enfatizar en la importancia de que todos leen todo: no hay libros de niños o de niñas (tener que hablar de esto en el siglo XXI...).
- al finalizar la lectura, cubrir una ficha de lectura, que en nuestro caso pasaba a ser parte del lectómetro del aula, donde contabilizábamos cuántos libros leía (¡y entendía!) cada uno. Pero sobre el lectómetro os contaré en otro post, que prometo será breve y con muchas fotos (¡como les gustan los libros a los niños!).

Espero haberos dado una idea divertida y motivadora para fomentar la lectura en el aula. A mis alumnos les encantaba, y esperaban con entusiasmo "la caza". Como veis, son mucho los conceptos que podéis trabajar en la misma actividad: valorar los libros y su legado, sexismo en la literatura y la publicidad,... Principalmente, contenidos de educación en valores, que después podéis desarrollar en vuestras sesiones de tutoría.
Probadlo y me contáis, y si os surge cualquier duda, no dudéis en preguntarme.

¡Hasta la próxima entrada!